Me he dado cuenta de que estoy lleno de huecos.
Tengo huecos en mi tiempo, ratos que nunca me he preocupado de rellenar porque eran suyos. Aunque, en cierto modo, lo siguen siendo, porque son esos momentos que se convirtieron en rutina en los que más te das cuenta que algo falta.
Pero tengo otros que me preocupan más. Otros huecos que no puedo rellenar por mí mismo. Huecos para los que ni siquiera sé si existe relleno... si quedarán huecos para siempre, con las paredes forradas de recuerdos.
Siempre he presumido de mi independencia, de mi capacidad para estar solo, de lo que disfruto sin más compañía que mis pensamientos, mis sueños despiertos. Y ahora...
Hasta en eso me cambiaste...
Lo malo de encontrar la felicidad es que, cuando la pierdes... tu vida queda peor que cuando no la conocías.


Bueno, bueno...."el hueco está hecho"....ahora, ya sabes...no hagas nada, el vacio está ahí, es normal....
Tan solo espera, vive, dejate llevar, y cualquier día ese "hueco" lo habras llenado de cosas, sin darte cuenta, sin buscarlo tú, se llenará.
Animo!!
Nirvava, gracias por tomarte la molestia de comentar mis pensamientos...
Por qué tan triste? Haber conocido la felicidad no tiene nada de malo, al contrario, te sirve de referencia para que no la ignores la próxima vez que vuelvas a topártela. Animo, la vida sigue y aunque no creas, es maravillosa. Un saludo. Madeleine
No es más grande quien más ocupa,sino quien más vacío deja cuando se va. Es difícil aprender a vivir el día a día despues de que te quede ese vacío tan grande, pero poco a poco hay que irse acostumbrando.Ánimo.