Un suspiro.
Clavé mis pies en la tierra. Así mis manos con todas mis fuerzas. Me preparé para resistir envites.
Y la vida tardó un suspiro en derribarme.
Me pregunto qué es lo que en realidad nos duele tanto cuando terminamos una relación. ¿Es nuestro propio fracaso, el orgullo herido?¿Es el miedo a la soledad? ¿Quizás hasta la pereza de tener que volver a empezar? ¿La sensación de perder algo que teníamos?
Quizás sea un poco de todo.
Lo cierto es que aunque hayas pasado por ello, aunque sepas a ciencia cierta que pasará, que lo superarás, que volverás a empezar... y que, probablemente, vuelvas a equivocarte, sí, lo cierto es que duele.
Hoy es el día uno. Día de sensaciones confusas. Día de terremotos, de idas y venidas, día de fríos y calores, subidas, bajadas, gritos, silencios, miradas atrás, sueños, promesas que sabes que no vas a cumplir. Primer día del comienzo tras el fin.
Hoy es el primer día que vivo sin ella. Primer paso tras girar en el cruce.
Primer día y... tengo miedo.

